PRIMERA SECUENCIA:
-
Se proyecta una diapo de un árbol (el árbol del conocimiento
del bien y del mal). Adán está en el centro del escenario,
parado. Se prende la luz suavemente. Se esperan unos segundos para que
la voz en off diga:
Voz de Dios: “Tomó Jehová Dios al hombre y lo puso
en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”.
- Después de lo dicho por Dios, Adán recorre el huerto.
Lo labra. Después de un rato, se escucha la voz en off que dice:
Voz de Dios: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre
esté solo; le haré ayuda idónea para él”.
- Adán se recuesta y cae en un profundo sueño. Después
de unos segundos, y con otra luz, aparece Eva por detrás. Ella
se acerca, lo mira, le toma las manos o una mano y Adán se despierta.
Está asombrado y descubre a la preciosa ayuda idónea que
Dios le ha dado. Se miran y hacen como una pequeña coreografía
de movimientos para mostrar que son “una sola carne”. La
voz en off dice:
Voz de Adán: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne
de mi carne”.
- Adán le muestra a Eva el huerto: hay flores, pájaros,
ríos. Hay música de fondo (aguas, sonidos de pájaros,
etc.) que evoca esto. Ambos también labran la tierra. Se ve también
que están en comunión con Dios: ellos escuchan y responden
a Dios. Están alegres y armoniosos ene l huerto. Adán le
muestra el árbol que Dios dijo que no comieran.
SEGUNDA SECUENCIA:
-
Eva queda sola en el escenario. Avanza hacia el centro, aún
inocente. La luz es la misma que el cuadro anterior. En su mano tiene
una serpiente (como títere, que se mueve con el movimiento del
brazo de Eva), que al principio no se ve. La serpiente aparece con unos
ruidos de cascabel de fondo. Cuando aparece, la luz cambia bruscamente
a color rojo, que llena todo el ambiente. Y dice: (se recomienda que
mientras habla la serpiente, Eva tenga los ojos cerrado, pero cuando
ella habla, los abra. Así se nota más la interacción).
Voz de serpiente: “¿Conque Dios les dijo que no comáis
de todo árbol del huerto?”
Voz de Eva: “Del fruto de los árboles del huerto podemos
comer, pero del fruto del árbol que está en medio del huerto,
dijo Dios: no comeréis ni le tocaréis, para que no muráis”.
Voz de serpiente: (ríe) No, no moriréis, sino que sabe
Dios que el día que comáis de el, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.
- Entonces Eva, acepta la tentación, se dirige al árbol
y toma el fruto y lo come. Hay música de fondo: tambores, que
dramatizan la acción.
- Luego entra Adán, y Eva le ofrece el fruto y él come
también.
- Al terminar de comer, los mimos actúan cuando son abiertos sus
ojos y conocieron que estaban desnudos. Hay vergüenza. Tratan de
cubrirse. Finalmente, se esconden. Esto se dramatiza con efectos de luces
y música.
TERCERA ESCENA
-
Los mimos están
escondidos, Dios habla.
Voz de Dios: “¿Adán?...¿Dónde estás
tú?”
- Silencio de unos segundos
- Adán sale del escondite, avergonzado y responde:
Voz de Adán: “la mujer que me diste por compañera
me dio del árbol, y yo comí”
- Adán acusa a Eva apuntándole con el dedo.
Voz de Dios: (a Eva) “¿Qué es lo que has hecho?”
Voz de Eva: “la serpiente me engaño y comí”
- Dios saca a Adán y Eva del huerto. Ellos reaccionan con gran
dolor. Se visten con la túnicas de pieles que Dios hizo para ellos.
Se representa cuán fuerte es el quiebre: ya no hay relación
con Dios. Ellos tratan de escuchar como antes a Dios, pero no hay respuesta.
Lloran, gimen. Antes de salir, miran el huerto con gran dolor y se van.
Acompaña la escena efecto de luces y música.
FIN |