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La obra se divide en cuatro escenas. Esta vez se va a trabajar con
la luz, la armonía musical y sus opuestos.
- Los actores deben trabajar en una teatralización gestual, sonoro
y rítmico. Se requiere de 4 actores (3 personas y Jesús).
- Música: se compuso específicamente para la obra. (Pablo
Gutiérrez)
PRIMERA ESCENA
Voz
en off: “ Primera escena: Luz en el Principio”.
Música que comienza tímida y que, en menos de 30 segundos,
agarra una fuerza tal que se asemeja al despegue de un cohete espacial.
Voz en off: “Hágase la luz”.
Se prenden súbitamente todos los focos de luz blanca
Los actores que ya estaban el escenario moviéndose como olas del
mar, empiezan a danzar con ímpetu, gozo desbordante, alegría.
Las luces, después de un rato, van a cambiar de blanco a amarillo,
y de amarillo a naranja... naranja a rojo, y de rojo a morado oscuro.
la danza va adecuándose a este cambio de atmósfera. Mientras
más oscuro, menos se mueven. Se me olvidó mencionar, anteriormente,
que la danza va acompañada de sonidos cantados. Al final de esta
escena cuando ya está oscuro, se canta salpicado, como quejándose.
SEGUNDA ESCENA
Voz
en off: “Segunda
escena: Viviendo en la luz”
Los actores están en distintas posiciones (acostado, sentado,
parado). El progreso que hace la iluminación va a la inversa:
va amaneciendo, por sugerir algo. Aquí es cuando el Señor
llama desde lejos de una manera musical en el casete; y, uno a uno, van
respondiendo a su voz con alegría, dulzura o expectación,
según el personaje. Esta situación responsorial va evolucionado
a la para con la luminosidad. Al final es una clase de alabanza teatralizada
de entrega y destape emocional y físico. Se apagan las luces.
TERCERA ESCENA
Voz en off: “tercera escena: Ausencia de Luz”.
Los actores están en la misma posición con que terminaron
la escena anterior.
Se prenden los focos rojos y azul. Misma música, otra voz. Esta
vez es la serpiente que llama con voz muy metálica, distorsionada.
Aquí sucede algo conmovedor, pero difícil de hacer entender
al público: los actores responden a la serpiente, en un principio,
ingenuamente, con dulzura. De pronto, un actor prende un fósforo
y enciende una vela. Esto debiera ir seguido de un canto raspado, similar
al de la serpiente. Le pasas esta vela al del lado y así sucesivamente.
Todos terminan cantando horrorosamente. Piensa en algo así como
los Gremlins. A propósito, no tienen por qué moverse.
Termina encendiéndose las luces blancas de golpe y los actores
se tapan. son avergonzados
CUARTA ESCENA
Voz
en off: “Cuarta
escena: La Luz entre nosotros”
Entra Jesús de un modo muy especial, acompañado de música.
Los actores no miran de frente al público. Responden con desafinadas
al baile de Cristo. De repente, se tapan los oídos y gritan moderadamente.
Lo rodean. Se toman de las manos y las levantan. Jesús cae. Se
apagan las luces.
Las luces se prenden, Jesús se levanta y los otros caen. Luego,
Jesús baila interpretando la resurrección. Después,
va tocando a los actores uno por uno, para mostrar su salvación.
PERO. Pero hay un espacio para que cada actor vaya describiendo, a través
del baile de salvación, qué es lo que hace. Ejemplo: el
primero empieza bailando con frenesí y luego va airando hacia
los lados y le da vergüenza, así que baila “tap”,
por decir algo, y termina parado con una mano horizontal y otra haciendo
de bailarín.
El otro empieza bailando y danzando, pero se le sale una desafinada horrorosa.
Entonces empieza la pugna. Canta lindo, canta feo. Baila, da puñetes.
Con mucha destreza histriónica, termina dando voces horribles
(estos son sólo ejemplos). Una persona tiene que seguir a Jesús,
porque en medio de las tres que están, dos intentan pero fallen
y uno le sigue.
Voz
en off: “FIN” |