"BARROTES" |
(monólogo) |
TEXTO. Quizás
le parezca haber llegado un poco tarde, pero no se preocupe; nunca
va a ser demasiado tarde. debería presentarme
quizás, pero no me parece necesario, después de todo a
usted probablemente no le interesa la persona si primera ve unos barrotes,
primero
pensará en ellos, luego en la historia de quién está tras
ellos, mi historia, lo obvio: cómo llegué aquí.
Mi historia es lo que debería contar. Me parece haberla contado
miles de veces o por lo menos haberla repasado en la mente tantas veces
que creo
haberla contado. Hasta este momento, hace pocos segundos, creía
haberlo tenido todo tan ordenado y ahora, todas las sensaciones se vienen
como de golpe y me cuesta empezar, pero bueno: se podría decir
que fui una niña tranquila, demasiado introvertida quizás,
tenía
un gato, un lindo gato que, a mis 10 años, amaneció envenenado
en el jardín, con las patas tiesas. No tuve que pensar demasiado
para descubrir al culpable. Claro, quién más podría
haber sido, la vecina, la vecina que sonreía así con una
mueca malvada mientras yo miraba al pobre gato muerto. Nunca hasta ese
día había odiado tanto a alguien, no la perdoné,
luego vinieron otras personas, familia, pololo, compañeros, cada
vez me dolían más las cosas y cada vez me costaba más
olvidarlas. |