| Algo curioso de este fenómeno, es que el rayo no sube en línea recta, sino que sube haciendo un característico zig-zag. ¿Por que pasa esto? La respuesta es bastante sencilla: En el aire hay millones de moléculas diferentes, y algunas son más propicias para que los electrones pasen por ellas (conductoras) y otras oponen resistencia para que los electrones pasen por ellas (aislantes) -dicho de una forma simple-. El Rayo, finalmente va a llegar siempre a su destino, buscando el camino que le oponga menos resistencia. Es por esto que podemos decir que “La obra de Dios se parece a un rayo”. La obra de Dios no deja de cumplirse, a diferencia de las moléculas, nosotros podemos DECIDIR (y esta maravillosa libertad es un regalo que Dios nos ha dado); ¿Queremos que este Rayo pase a través nuestro, o lo veremos pasar sólo por nuestro lado?. Entonces: ¿Qué vas a decidir tú?, ¿Vas a ser Aislante, o CONDUCTOR(a) de la Obra de Dios? Si quieres ser parte, es super sencillo. Dile a Dios de forma muy sincera quien quieres ser, y comienza a decidir ser parte del Rayo de Dios. Haz Clic en Contáctanos y cuéntanos. |