En la Biblia vemos claros ejemplos de esto, como en Filipenses Cap. 2 versos 5 al 9, pasaje que nos revela la actitud de vida del Señor Jesús: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre…”
Se ve que este es el sentir del Señor. Constantemente su disposición es hacer la voluntad del Padre. Cuando uno tiene esa disposición, es cuando uno va a hacer lo máximo para Cristo y así, podrá ser usado por Dios. El problema está que a veces el cristiano hace el mínimo en diferentes áreas, y el Señor frente a eso nos dice en Apocalipsis Cap. 3 versos 14 al 17, dirigiéndose a la Iglesia de Laodicea: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. “ (Las negrillas son del editor de este artículo con el fin de resaltar el texto).
Aquí el Señor muestra que la seguridad con El está en los extremos.En todo orden de cosas, el Señor Jesús se merece lo máximo de nuestra parte. También lo vemos cuando el Señor nos dice que: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”. Juan 15:13.
El cristiano que desea seguirlo, pero no está dispuesto a hacer lo que El nos pide, se queda en “la pura boca”, engañando y engañándose, para ser vomitado en un momento. · ¿De qué manera piensa usted que podemos hacer esto para seguir al Señor Jesús? 1. Ordenando las prioridades de mi quehacer conforme a las prioridades del Señor.Si la meta es ser conformado a la imagen de Jesucristo, debo estudiar su filosofía y fruto de vida. Debo considerar el área espiritual, teniendo tiempo de oración en el Señor. 2. Debo disciplinar mi vida comenzando por el plano individual para aprender a escuchar y obedecer la guía del Espíritu Santo. 3. En el plano del alma, esto es, la voluntad, la intelectualidad y la emocionalidad, deben también ser disciplinadas para obedecer al Señor.Y, últimamente, en el área del cuerpo, Entregar lo Máximo para que la gloria de la presencia del Espíritu de Dios se transparente al prójimo, ya que no en vano en 1ra de Corintios Cap. 6 versos 19 al 20, el Señor nos dice: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
|