---- Reportajes y Noticias ----
Confiar en Dios PDF  | Imprimir |

Imagen activa

¿Cómo puedo Confiar en Dios cuando estoy sufriendo? (1)

   Por muchos años he vivido con un dolor que los doctores no pueden diagnosticar. Me duelen los músculos hasta el cansancio. Es difícil confiar en Dios cuando sufro de tal manera.   Cuando el dolor físico o las dificultades de la vida gritan tan fuerte que amenazan con ahogar la suave voz del Espíritu Santo, he aprendido a ir a Isaías 40:31: “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas”. La palabra hebrea usada aquí para esperar me ha dado un entendimiento  mas profundo de lo que significa confiar a Dios mi dolor.

  UNIDO A DIOS

    Esa palabra es qavah, y significa amarrar, enrollar. Se refiere al proceso de hacer una cuerda, o soga. En los días de Isaías, la gente hacía cuerdas al tomar una hebra de género y enroscarla alrededor de muchas otras hebras.

   Cuando traigo los dolores de la vida  al Señor en oración, me imagino que en una mano tengo mis sufrimientos y mis necesidades. En la otra mano tengo promesas específicas de Dios. En oración, mi mano de  promesas abraza mi mano de dolor y necesidad. Esto me une a Dios, creando esperanza y confianza en su cuidado. Parafraseando a Isaías, “Aquellos que esperan (qavah) en el Señor  al envolver una mano de necesidad en una mano de promesa renovarán sus fuerzas”.

 

FORTALECIENDO LA CUERDA 

   En ocasiones, sin embargo, mi dolor reaparece, y me doy cuenta que necesito algo para hacer mi “cuerda de esperanza” aún más fuerte. Necesito trenzar más hebras.Una forma en que puedo hacer esto  es buscando versos adicionales que tengan que ver  con  mi necesidad. Eso fortalece mi mano de promesas, ayudándole a sostener más firmemente a mi mano llena de dolor y ansiedad.Otra manera de hacer mi cuerda de esperanza más fuerte es a través de las oraciones y el amor concreto de hermanos cristianos. Como dice Eclesiastés, “Cordón de tres hilos no se rompe fácilmente”.

 

EL TERCER HILO   

 Este invierno, dos días antes de comenzar un nuevo trabajo como profesora, mi esposo experimentó un adormecimiento, tanto en su pie como en su mano derecha, además de en su boca. Una semana en el hospital estabilizó su condición pero nos dejó con un pronóstico incierto en cuanto a su completa  recuperación. Después de algunos días de vida familiar con Mark, viajes de ida y de vuelta al hospital, y ajustes a mi nuevo trabajo, yo necesitaba renovar mis fuerzas. Mi mano de necesidad estaba abarrotada de preguntas: ¿Mark recobrará el uso total de su lado derecho? ¿Por qué los doctores no pueden establecer la causa el problema? ¿Podremos cubrir los gastos?

   Aún cuando el Espíritu Santo traía a mi mente promesas de Dios como “Echa toda tu ansiedad sobre él, porque él cuida de ti” (1 Pedro 5:7), mi mano de necesidades todavía luchaba- incapaz de descansar junto a mi mano de promesas. En vez de volar alto en el Espíritu me encontraba dando aletazos en la carne.

   Es ahí cuando el Señor gentilmente proveyó de un tercer hilo alrededor de  mis manos de oración. Amigos de la iglesia, así como otras personas que ni siquiera conocíamos, traían comidas.

   Diariamente recibíamos tarjetas y llamadas telefónicas de personas que estaban orando por nosotros. Nuestro cordón de fe de  dos cuerdas  se hizo mas fuerte por la fe activa de hermanos cristianos.

   Es duro confiar en Dios cuando estamos sufriendo. Dios no nos pide negar o menospreciar nuestro dolor. Sin embargo, a medida que nos tomamos de la Palabra de Dios, recibimos aliento de otros cristianos, y nos aferramos a Dios en oración, nuestra cuerda de esperanza se hará más fuerte. Encontraremos confianza renovada que nos ayude a elevarnos sobre las alas de las  águilas. Descubriremos qavah.

 

Venga a Orar

con Nosotros

 

El primer Lunes de cada mes

a las 19:00Hrs

en Alfredo Barros Errázuriz 1957

Providencia, Santiago, Chile.

escríbanos a :

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla


Iglesia Carismática La Casa del Señor, A.Barros Errázuriz 1957, Providencia Santiago de Chile.
Tels. (56 2)3414035 - 3410218  E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla